Un Grafiti en el Baño
¿Alguna vez te dedicaron un grafiti?
A mí me hicieron uno en la planta donde trabajaba.
En realidad no decía mi nombre, pero todos sabían a quién estaba dirigido.
Te cuento.
Yo empecé como un simple pasante electricista en el taller eléctrico.
Así que desde muy abajo fui progresando a fuerza de meterme en los problemas y aprender de todos los que me rodeaban.
Y para aprender de verdad, hay que ensuciarse las manos, de eso estoy seguro.
Así fue que luego de unos años me eligieron para el proyecto y el montaje de una planta nueva en otro país.
¿Te imaginás ese desafío?
Un día llegás a un terreno recién arado y a los pocos meses tenés una planta a estrenar con máquinas nuevas y colaboradores que nunca vieron una corrugadora.
¿Te imaginás ser el jefe de mantenimiento en ese escenario?
Hasta las cosas más simples eran un mundo nuevo para mí y para ellos.
Así fue que pasados unos meses me dedicaron un grafiti.
Estaba en el vestidor del personal de la planta, donde se cambiaban la ropa de trabajo.
El grafiti solo decía “Vení, que te explico”.
Todos sabían que el argentino le repetía eso, como un resorte a todo el mundo.
Fueron años de mucho sacrificio, enormemente recompensados por lo que ganaba en experiencia.
Aprendí muchísimo y nunca me guardé ningún secreto.
Mis conocimientos nunca se multiplicaron por estar en mi cabeza.
Aprendí que solo se multiplicaban cuando compartía con ellos todo lo que sabía.
Porque además, muchas cosas que no sabía las tuve que aprender junto con ellos.
Estoy agradecido por esos años, sin dudas me moldearon en el profesional que soy ahora.
Entonces.
Si estás leyendo esto, seguro que habrás pasado por esa situación de estar metido de cabeza en un problema de planta.
Tal vez, como a mí, te pasa que hay pocas cosas comparables con ese momento en que lográs dejar algo funcionando de nuevo.
En mi caso, como en esos años de planta, necesito compartir y explicar todo lo que he aprendido.
Y una forma de hacerlo es a través de esta comunidad.
Entonces, si algo de lo anterior te sacó una sonrisa, te invito a unirte a mi lista de correos donde comparto este tipo de historias y reflexiones.
Nos vemos adentro.
